El Hotel Tuvana, situado en el centro histórico de Antalya a solo 450 metros de la Puerta de Adriano, ofrece una piscina al aire libre y amplias habitaciones decoradas con un estilo tradicional otomano. Su cercanía a las playas Mermerli y Konyaalti lo convierte en una opción ideal para quienes buscan combinar experiencias culturales y costeras.
Distribuido en cuatro edificios conectados por un callejón adoquinado, el hotel dispone de habitaciones con suelos de madera y mobiliario de roble o pino. Cada habitación incluye Wi-Fi gratuito, televisión vía satélite, reproductor de DVD y algunas cuentan con balcones que dan al jardín repleto de naranjos y ciruelos. Los baños ofrecen bañera o ducha, junto con artículos gratuitos como jabón y batas. Los huéspedes pueden utilizar cajas fuertes individuales -incluidas cajas fuertes para portátiles- armarios para guardar la ropa, insonorización bajo petición, escritorios para trabajar, enchufes junto a la cama, zapatillas disponibles en las zonas para dormir y minibares abastecidos, además se proporcionan copas de vino junto a barras de aperitivos.
Todas las mañanas se sirve desayuno buffet mientras que el restaurante Seraser ofrece opciones gastronómicas tanto interiores como al aire libre con platos turcos e internacionales elaborados con ingredientes frescos. Entre los servicios adicionales destacan recepción 24 horas apoyada por un servicio de conserjería capaz de gestionar traslados al aeropuerto o facilitar información turística sobre los lugares cercanos. El establecimiento cuenta también con estacionamiento privado gratuito ubicado junto a áreas designadas dentro del jardín donde los huéspedes pueden relajarse tras disfrutar la piscina u otras instalaciones disponibles como bañeras hidromasaje incluidas en determinadas habitaciones.
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El hotel, ubicado en una calle tranquila del casco antiguo, ofrecía un ambiente muy relajado. El personal se mostró siempre atento y dispuesto a ayudar, organizando excursiones y gestionando el transporte con los taxistas de forma eficaz. El desayuno consistía en un buffet variado con opciones frías y calientes, que se podía disfrutar tanto dentro como al aire libre. Contaba con tres restaurantes diferentes, una zona de piscina con mucho encanto y un jardín apacible para descansar. Además, el bar de cócteles del hotel destacaba por sus Margaritas bien preparadas y de calidad.